prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde mis ojos cerrados, te quiero ver.
Desde mis puños, te quiero abrazar.
Desde las últimas venas, me quiero entregar.
Desde la sombra de mis dedos, te quiero acariciar.
Desde una lagrima, te quiero sonreír.
Desde los gritos sin palabras, hablarte.
Desde nuestro primer beso, recordarte.
Desde que tu no estas, sigo amándote.
Desde que no vuelves, me duele pensarte.
Desde tu ropa en el armario, mi jardín perfuma las espinas.
Desde una muerte cercana, suenan las campanas
como tus latidos, desde mis orejas
que son la iglesia desde que olvidaste
apagar las velas.
Desde tu ser mi luz y yo la cera.....
Desde mis puños, te quiero abrazar.
Desde las últimas venas, me quiero entregar.
Desde la sombra de mis dedos, te quiero acariciar.
Desde una lagrima, te quiero sonreír.
Desde los gritos sin palabras, hablarte.
Desde nuestro primer beso, recordarte.
Desde que tu no estas, sigo amándote.
Desde que no vuelves, me duele pensarte.
Desde tu ropa en el armario, mi jardín perfuma las espinas.
Desde una muerte cercana, suenan las campanas
como tus latidos, desde mis orejas
que son la iglesia desde que olvidaste
apagar las velas.
Desde tu ser mi luz y yo la cera.....