guillermuco
Poeta recién llegado
Se levanto
el aire helado
que helo
mi corazón.
Todo fue
como la brisa
que te lame
tanto por fuera
como por dentro.
Me fui
a esa playa
solitaria
que alberga
mi corazón.
Allí
pasee
notando el frío
de la arena
bajo mis pies.
Mis pensamientos
se confundieron
con mis sentimientos.
Ladeé la cabeza,
pensé que en mis sueños,
tu voz
era la que sonaba.
Cierro los ojos,
intentando
recobrar el equilibrio
que está sensación
me produce.
Soledad.
Agarre,
con mi mano
mi corazón,
tan pequeño
tan débil,
que casi no late.
Me siento
en esta arena
que inventé
en mi interior.
Me quedó aquí
esperando
que el tiempo pase,
mirando el mar
que me trae
cuentos y hechos
de tus besos
y abrazos.
Miro el azul
de ese mar
que son tus ojos.
Me decían,
en noches,
donde el aire
separaba nuestros cuerpos,
todo el amor
que me dabas.
el aire helado
que helo
mi corazón.
Todo fue
como la brisa
que te lame
tanto por fuera
como por dentro.
Me fui
a esa playa
solitaria
que alberga
mi corazón.
Allí
pasee
notando el frío
de la arena
bajo mis pies.
Mis pensamientos
se confundieron
con mis sentimientos.
Ladeé la cabeza,
pensé que en mis sueños,
tu voz
era la que sonaba.
Cierro los ojos,
intentando
recobrar el equilibrio
que está sensación
me produce.
Soledad.
Agarre,
con mi mano
mi corazón,
tan pequeño
tan débil,
que casi no late.
Me siento
en esta arena
que inventé
en mi interior.
Me quedó aquí
esperando
que el tiempo pase,
mirando el mar
que me trae
cuentos y hechos
de tus besos
y abrazos.
Miro el azul
de ese mar
que son tus ojos.
Me decían,
en noches,
donde el aire
separaba nuestros cuerpos,
todo el amor
que me dabas.