TARDE GRIS
Poeta que considera el portal su segunda casa
- Noches frías de soledad entre sábanas
acompañan mi cuerpo sediento a tu espera,
se diluye el sentimiento y se convierte en sueño
y vienes con tu fuego a caminar por mis veredas,
a dejarme las ansias de vivirte, de alimentarme de ti,
de beber tu aliento y tocar tus manos con el delirio
de un momento, solo de dos, en un deseo intenso.
Tibias madrugadas deseando tu arribo, y solo pido
que no me dejes enamorarme, me perdería si no
supiera de ti, si no te concibiera en mi lecho,
regálame tus besos, tu piel de calor encendida,
es breve la vida, las horas se abrazan de
ese tiempo donde no hay ataduras, solo el abrigo
de dos almas que aparecen cautivas,
almas que se necesitan, se extrañan,
se viven y despiden cuando se tocaron las estrellas,
en el secreto febril de dos vidas desconocidas.
Última edición: