Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Escapé de mí mismo y ni así valió la pena,
Huí del mundo que tuve antes de ti
Y cada puerta del camino fue tan sólo una condena,
Las venas de mi corazón son un tejido infeliz.
Yo sueño con que sueñes que estoy soñando contigo
Y escucho canciones para dedicarte una noche de amor,
Mi cuerpo es un museo de cera que se derrite, te digo,
Una cena en tus labios y voy corriendo mi amor.
Mi deseo es que desees que yo desee contigo,
Y te atrevas a llamarme a medianoche para platicar
De los deseos que deseas que yo desee contigo
Y cambiar fluidos que con nadie más deseo cambiar.
Al agua fue tanto el cántaro y sigue con sed
La misma sed que tengo por beber de tus labios,
Arráncame la piel de mi cuerpo y ponme otra vez
El traje que quieras y juguemos de malos.
La naturaleza es de los que saben mantenerse vivos
Y la belleza es una amiga del camello que no cabe en el ojal,
Desea que yo desee que desees este beso conmigo
Y unta en mis labios tus perfumes, para irte a visitar.
Mañana si amanece y amanecemos amaneciendo vivos
Duplica las apuestas que dicen que me vas a besar,
Este mes que tiene treinta días y un siglo
Tiene un lunes cualquiera para irte a desnudar.
Mi deseo es que tu ropa no se vista a tu antojo
Y que al antojo que tengo le des un dulce final,
Me hierve la sangre y miro un brillo en tus ojos,
Te declaro en un beso la guerra
Con la firme esperanza que en la cama me entregues la paz.
Huí del mundo que tuve antes de ti
Y cada puerta del camino fue tan sólo una condena,
Las venas de mi corazón son un tejido infeliz.
Yo sueño con que sueñes que estoy soñando contigo
Y escucho canciones para dedicarte una noche de amor,
Mi cuerpo es un museo de cera que se derrite, te digo,
Una cena en tus labios y voy corriendo mi amor.
Mi deseo es que desees que yo desee contigo,
Y te atrevas a llamarme a medianoche para platicar
De los deseos que deseas que yo desee contigo
Y cambiar fluidos que con nadie más deseo cambiar.
Al agua fue tanto el cántaro y sigue con sed
La misma sed que tengo por beber de tus labios,
Arráncame la piel de mi cuerpo y ponme otra vez
El traje que quieras y juguemos de malos.
La naturaleza es de los que saben mantenerse vivos
Y la belleza es una amiga del camello que no cabe en el ojal,
Desea que yo desee que desees este beso conmigo
Y unta en mis labios tus perfumes, para irte a visitar.
Mañana si amanece y amanecemos amaneciendo vivos
Duplica las apuestas que dicen que me vas a besar,
Este mes que tiene treinta días y un siglo
Tiene un lunes cualquiera para irte a desnudar.
Mi deseo es que tu ropa no se vista a tu antojo
Y que al antojo que tengo le des un dulce final,
Me hierve la sangre y miro un brillo en tus ojos,
Te declaro en un beso la guerra
Con la firme esperanza que en la cama me entregues la paz.