léana
Poeta recién llegado
Puedo considerar tu nombre
Suave como mi piel
Lograr callar mi boca con tu amarga miel
Hoy por fin llega la hora de callar los porqués
Y limpiar las manchas de miel sobre la sal
Que me hicieron feliz
Pero no llegaron a importar
Calla la boca, cierra los ojos
Guarda las lagrimas, guardan reposo
Y sigue pensando el nombre
Viendo tus manos, sintiendo tus gritos
Y no entiendo el porque de tu mirada
De esos ojos serios que marcan retirada.
Silencio amor, silencio
No hables no digas mas
Que aunque grites se que ternura quieres entregar
Pero tu mirada
Me deja atrás.
Silencio, amor silencio
Perdimos la vuelta atrás
Porque los gritos y desconfianza
Siempre me hacen llorar
Y no logro entender
Porque no te puedes callar
Tengo la lluvia en silencio
Cayendo sobre mi piel seca
Y los besos del padre que cada día
Llagare a querer
Pero quedara una herida que no
Lograra cerrar
Y tú mientras hablo no te logras callar.
Suave como mi piel
Lograr callar mi boca con tu amarga miel
Hoy por fin llega la hora de callar los porqués
Y limpiar las manchas de miel sobre la sal
Que me hicieron feliz
Pero no llegaron a importar
Calla la boca, cierra los ojos
Guarda las lagrimas, guardan reposo
Y sigue pensando el nombre
Viendo tus manos, sintiendo tus gritos
Y no entiendo el porque de tu mirada
De esos ojos serios que marcan retirada.
Silencio amor, silencio
No hables no digas mas
Que aunque grites se que ternura quieres entregar
Pero tu mirada
Me deja atrás.
Silencio, amor silencio
Perdimos la vuelta atrás
Porque los gritos y desconfianza
Siempre me hacen llorar
Y no logro entender
Porque no te puedes callar
Tengo la lluvia en silencio
Cayendo sobre mi piel seca
Y los besos del padre que cada día
Llagare a querer
Pero quedara una herida que no
Lograra cerrar
Y tú mientras hablo no te logras callar.