itahori
Poeta recién llegado
Sera acaso que jamás conoceré a mi príncipe
Ese que con una rosa llena mil amaneceres de ilusión
Aquel que con solo una palabra recoja tanto amor
Un príncipe que me cegué con su dulzura
Al que sus poemas describan como amante loco
Encontrare algún día la paz de un amor bien recibido
Reciproco galante caballeroso
Con un cariño infinito que llene de lágrimas
Mi rostro no por dolor alguno sino de
Felicidad al conocer la pureza de un corazón cristalino
En algún momento oscurecí con un manto denso
Mi historia de corceles blancos y bellos príncipes
Mi cuento de hadas lleno de besos dulces y rosas blancas
Rompí el cofre de cristal en el que reposaba
Intacta y perfecta la muñeca mas preciada
Convertí mi cielo en un infierno de felicidad fugaz intermitente
Preferí placer momentáneo a pureza eterna
Ahora siento que ya nada vale la pena
Siento que quien creí amar es tan solo
El dragón de este cuento ese por el que
Atravesé con mi espada de indiferencia
Muchos príncipes verdaderos
Ese que día con día quema hasta
Consumir en cenizas mi corazón ya deshecho
Mi cuerpo sucio vacío y destrozado
Ese que con el fuego que sale de su boca
Desgasta poco a poco mis alas de cera
Las que siempre han querido volar
Esas que nunca han deseado fallar.
Ese que con una rosa llena mil amaneceres de ilusión
Aquel que con solo una palabra recoja tanto amor
Un príncipe que me cegué con su dulzura
Al que sus poemas describan como amante loco
Encontrare algún día la paz de un amor bien recibido
Reciproco galante caballeroso
Con un cariño infinito que llene de lágrimas
Mi rostro no por dolor alguno sino de
Felicidad al conocer la pureza de un corazón cristalino
En algún momento oscurecí con un manto denso
Mi historia de corceles blancos y bellos príncipes
Mi cuento de hadas lleno de besos dulces y rosas blancas
Rompí el cofre de cristal en el que reposaba
Intacta y perfecta la muñeca mas preciada
Convertí mi cielo en un infierno de felicidad fugaz intermitente
Preferí placer momentáneo a pureza eterna
Ahora siento que ya nada vale la pena
Siento que quien creí amar es tan solo
El dragón de este cuento ese por el que
Atravesé con mi espada de indiferencia
Muchos príncipes verdaderos
Ese que día con día quema hasta
Consumir en cenizas mi corazón ya deshecho
Mi cuerpo sucio vacío y destrozado
Ese que con el fuego que sale de su boca
Desgasta poco a poco mis alas de cera
Las que siempre han querido volar
Esas que nunca han deseado fallar.