Seriocha Rosabal
Poeta recién llegado
Quisiera... me enroscaras cuerpo a cuerpo, saborear el dulzor de tu nectar, el calor de tu piel. Quisiera oir el galopar de nuestros corazones a un mismo ritmo, el jadeo final del goce de nuestra unión como agua de mar en la desembocadura del rio. Quisiera, escuchar el dulce lamento... del deseo; sentir el agarre oportuno de tus manos sobre mi espalda; mis labios recorriendo paso a paso las colinas de tu cuerpo desierto, donde solo habita el calor y el deseo. Imagino y pienso, cómo robar tu cuerpo, hacerlo mio junto con el alma. El alma va conmigo y necesita tu cuerpo y los deseo a ambos junto al mío.