Incomunicado
Poeta recién llegado
Yo grito en el silencio profundo de mis sueños,
lloro y mis lágrimas inundan el mar,
la lúgubre noche envuelve mi alma
y una ves más nace el ángel perdido.
De mi pecho hace su hogar,
este parásito del dolor,
se embriaga con mis lágrimas amargas y llenas de veneno,
mientas con sus garras y dientes devora mi palpitante corazón.
Vuelvo a gritar ,
pero él ahoga mi voz,
vuelvo a llorar,
pero he perdido mis lágrimas,
mi pecho lentamente sucumbe al dolor.
Una ves más estoy perdido,
perdido en los ojos de este monstruo,
caigo en las tinieblas de su ser,
mientras ciegamente beso sus fríos labios.
lloro y mis lágrimas inundan el mar,
la lúgubre noche envuelve mi alma
y una ves más nace el ángel perdido.
De mi pecho hace su hogar,
este parásito del dolor,
se embriaga con mis lágrimas amargas y llenas de veneno,
mientas con sus garras y dientes devora mi palpitante corazón.
Vuelvo a gritar ,
pero él ahoga mi voz,
vuelvo a llorar,
pero he perdido mis lágrimas,
mi pecho lentamente sucumbe al dolor.
Una ves más estoy perdido,
perdido en los ojos de este monstruo,
caigo en las tinieblas de su ser,
mientras ciegamente beso sus fríos labios.