Ismael López
Poeta recién llegado
La inquietud del que se siente observado
se apodera de este corazón ígneo.
Clamo a infiernos de azufre,
mas sólo llega el silencio.
¡Desesperación!
Desesperación siento,
cual ánima en pena
que anhela su lugar en el cielo.
¡Inutilidad soy!
como sangre que no alivia la herida.
¡Inutilidad soy!
como el centavo del bolsillo
que ni sana al hambre,
ni sacia a la vida.
se apodera de este corazón ígneo.
Clamo a infiernos de azufre,
mas sólo llega el silencio.
¡Desesperación!
Desesperación siento,
cual ánima en pena
que anhela su lugar en el cielo.
¡Inutilidad soy!
como sangre que no alivia la herida.
¡Inutilidad soy!
como el centavo del bolsillo
que ni sana al hambre,
ni sacia a la vida.