darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me fulmina que ya no me quieras.
El corazón vuelto jirones,
el alma fragmentada,
destazas mis pensamientos
en la bruma de tu silencio.
En el sendero de ese destino que se entristece
y la lengua roja de un amor que se desvanece.
Tiras de lamentos en el aire,
luego caen y cubren tus pasos.
Te ausentas pensando que el olvido llegará
y en mi puerta tus recuerdos me esperan en short.
En la distancia mi músculo cardíaco
presiente que me quieres
aunque tu boca calle.
He superado el dolor,
pero el CD aún guarda las escenas
que enmudecieron con el tiempo.
En mis sueños te diviso y la lluvia
se confunde con tus lágrimas.