Gustav Molinæri
Poeta recién llegado
La intención de lo recusable
profusa se hace invisible.
El propósito de enmienda
se ase almeja intratable.
Todo se vuelve reprochable
todo se revuelve inasumible
voy a tu encuentro indefinido
silencio mi propia voz afable
como el color añil sostenido
en tu memoria de luces o sables.
No me di cuenta del puente
hasta cruzar el abismo
Ese que tu misma interpones
entre la razón y el paroxismo
al otro lado de la realidad
al otro lado del espejo
la perspectiva es inversa
pero jamás tormenta irreversible.
La vida es saltar de extremo a extremo
compaña, compañía, compañera
si te acercas hasta el límite del precipicio
no puedes sino retroceder hasta el otero
donde la curva suave de la loma puñetera
te hace rodar rebozante de suave fina arena .
Camarada, camarilla, camarero
solo una vuelta más amiga
lo mio es rodar y rodar
lo tuyo saltar al precificio.
Te envuelves enfundada en tela
y tu comportamiento en harapos
Amiga pareces una croqueta
me vuelves un erizo rodante
así es como cardo la tela de la araña.
“Si te acostumbras a poner límites a lo que haces,
a cualquier nivel, se proyectara al resto de tu vida.
No hay límites, hay fases, pero no debes quedarte estancado en ellas,
hay que sobrepasarlas... La mujer y su compañero debe constantemente superar sus límites.”
– Anónimo samurái ( es mentira )
profusa se hace invisible.
El propósito de enmienda
se ase almeja intratable.
Todo se vuelve reprochable
todo se revuelve inasumible
voy a tu encuentro indefinido
silencio mi propia voz afable
como el color añil sostenido
en tu memoria de luces o sables.
No me di cuenta del puente
hasta cruzar el abismo
Ese que tu misma interpones
entre la razón y el paroxismo
al otro lado de la realidad
al otro lado del espejo
la perspectiva es inversa
pero jamás tormenta irreversible.
La vida es saltar de extremo a extremo
compaña, compañía, compañera
si te acercas hasta el límite del precipicio
no puedes sino retroceder hasta el otero
donde la curva suave de la loma puñetera
te hace rodar rebozante de suave fina arena .
Camarada, camarilla, camarero
solo una vuelta más amiga
lo mio es rodar y rodar
lo tuyo saltar al precificio.
Te envuelves enfundada en tela
y tu comportamiento en harapos
Amiga pareces una croqueta
me vuelves un erizo rodante
así es como cardo la tela de la araña.
“Si te acostumbras a poner límites a lo que haces,
a cualquier nivel, se proyectara al resto de tu vida.
No hay límites, hay fases, pero no debes quedarte estancado en ellas,
hay que sobrepasarlas... La mujer y su compañero debe constantemente superar sus límites.”
– Anónimo samurái ( es mentira )