Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi guitarra abandonada
tanto tiempo
mis manos se extienden al cielo
desvelando este misterio descontento.
Acordes familiares
me llamaron:
¿Qué haces tanto tiempo?
pariendo congojas reprimidas
lloro ella con tierna emoción.
De pronto saco unos alpregios
comenzando a cantar.
alma de mujer
niña cantor.
Vamos a Júpiter corre vola
mis manos encontrando la puerta
también comenzaron a tocar
Nombres de formas proscribían otra vez
luz trasluz suspiro.
::