Birbiloke
Poeta adicto al portal
Sediento de hambre y fuego
bajo píes
que timbran la tierra
hijos de los hijos, perecer.
Los hombres,
eran muertos
por sangre y fuego
de sus computadoras máquinas.
Nubes de lluvia
por rascacielos.
mientras llantos, lloraban,
ojos de niño.
Inmunes a los virus del alma.
Hoy reinan
bajo tumbas y lápidas
su podredumbre,
el justo tercio
de las almas sin blanca,
nada que alimentarse.
Sin Dios, sin almas
sin esperanzas de sobrevivir
sus empatias, sus miedos.
Hoy muero
porque no me ayo,
hoy yazco en la tumba de mi mentira.
Hoy crezco
aún sin nacer
el sueño de los dioses.
Sangró, ver
mi cuerpo renacido
un pozo sin fondo
la hiedra que consuma
las raíces de esta tierra
...su avaricia,
claudicar ante mis píes
aquellas
sin controlar.
Dejaré tus besos
para luego
el alma de tus caricias.
y cierto arrebato humano.
bajo píes
que timbran la tierra
hijos de los hijos, perecer.
Los hombres,
eran muertos
por sangre y fuego
de sus computadoras máquinas.
Nubes de lluvia
por rascacielos.
mientras llantos, lloraban,
ojos de niño.
Inmunes a los virus del alma.
Hoy reinan
bajo tumbas y lápidas
su podredumbre,
el justo tercio
de las almas sin blanca,
nada que alimentarse.
Sin Dios, sin almas
sin esperanzas de sobrevivir
sus empatias, sus miedos.
Hoy muero
porque no me ayo,
hoy yazco en la tumba de mi mentira.
Hoy crezco
aún sin nacer
el sueño de los dioses.
Sangró, ver
mi cuerpo renacido
un pozo sin fondo
la hiedra que consuma
las raíces de esta tierra
...su avaricia,
claudicar ante mis píes
aquellas
sin controlar.
Dejaré tus besos
para luego
el alma de tus caricias.
y cierto arrebato humano.