Silencio Nocturno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Perfuma desiertos de aire con tu presencia,
deja que me envenene de tu alma al respirarte
que la muerda con la misma ansiedad y locura
con la que siempre quiero hacerme con tu boca.
Son las palabras que no digo
las que quiero que te seduzcan,
las que quiero que me entierren en vida entre tus brazos.
Incontenible duna de arena eres entre mis manos
sol que me quema los pies al caminar por tu sangre.
Agua que bajo tierra, surge como oasis inesperado.
No es la brisa quien te despierta en la madrugada,
soy yo y mis ganas de gritarte la cobardía del aire
que se esconde tras la sombra de mi corazón.
Salva mi nombre del calor de tu respiración
acógelo en un silencio estremecedor.
Vendo mi alma por el reino de tus ojos
pues esclava soy de tu mirada.
deja que me envenene de tu alma al respirarte
que la muerda con la misma ansiedad y locura
con la que siempre quiero hacerme con tu boca.
Son las palabras que no digo
las que quiero que te seduzcan,
las que quiero que me entierren en vida entre tus brazos.
Incontenible duna de arena eres entre mis manos
sol que me quema los pies al caminar por tu sangre.
Agua que bajo tierra, surge como oasis inesperado.
No es la brisa quien te despierta en la madrugada,
soy yo y mis ganas de gritarte la cobardía del aire
que se esconde tras la sombra de mi corazón.
Salva mi nombre del calor de tu respiración
acógelo en un silencio estremecedor.
Vendo mi alma por el reino de tus ojos
pues esclava soy de tu mirada.
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