El desierto comienza a lamer
los verdes ojos de tu espacio,
negros de luces, pieles de nácar
entreteniendo un pedazo de seda
entre las piernas de un oscuro deseo.
No puede pasar tanto tiempo bajo los puentes,
nada es probo o inútil, cuestión de colores
solamente,
mares de tantas espumas distintas te han acariciado
para dejarse solo la sal pegada en la piel,
el desierto comienza a engullir
tu caravana de caminos inconexos
y no hay milagros de jazmín
que aminoren el zarpazo.
los verdes ojos de tu espacio,
negros de luces, pieles de nácar
entreteniendo un pedazo de seda
entre las piernas de un oscuro deseo.
No puede pasar tanto tiempo bajo los puentes,
nada es probo o inútil, cuestión de colores
solamente,
mares de tantas espumas distintas te han acariciado
para dejarse solo la sal pegada en la piel,
el desierto comienza a engullir
tu caravana de caminos inconexos
y no hay milagros de jazmín
que aminoren el zarpazo.