El viento puede soplar con crueldad
pero me cuesta comprender
por qué tú
permites que se lleve lo dejado
desde el corazón sincero
como si la amistad fuera un libro
al que puede arrancarle las hojas
y por la ventana que has abierto al engaño
simplemente volando
llevárselas.
En mí buscas la palabra
que no se escribir: Traición.
Ese viento, huracán
ha remolinado en la sentencia
por eso lloran, lloran todos mis ojos
no ven los cargos y ciegos
con su derecho a defensa
por la desilusión cercenado
se retuercen
en la sorpresa de tu acto.