Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Desnúdame
con el canto lejano de tus ojos,
con la caricia inerme de tus manos,
rompe la vestidura de la ausencia.
Desnúdame y piensa en mí en cada instante,
deshoja la rosa que regalo en mis palabras,
y bésame en silencio...
atrapa mi cuerpo en tus nostalgias.
Ámame, recuerda el beso
de una mañana en mi horizonte,
la llovizna de una noche fría y serena,
el invierno de una playa pasajera.
Y no me recuerdes...
porque solo se recuerda lo lejano,
lo que ya no está entre tus manos,
y yo... me vivo en ti a cada tarde.
Desnúdame...
y no dejes que me marche sin tus versos,
no abandones al romántico lejano,
no te vayas de mi vida y de mi espacio.
Desnúdame, amor...
y alcánzame en noviembre,
reposa en mí en cada invierno suave
y bebe el vino amado de mis besos.
con el canto lejano de tus ojos,
con la caricia inerme de tus manos,
rompe la vestidura de la ausencia.
Desnúdame y piensa en mí en cada instante,
deshoja la rosa que regalo en mis palabras,
y bésame en silencio...
atrapa mi cuerpo en tus nostalgias.
Ámame, recuerda el beso
de una mañana en mi horizonte,
la llovizna de una noche fría y serena,
el invierno de una playa pasajera.
Y no me recuerdes...
porque solo se recuerda lo lejano,
lo que ya no está entre tus manos,
y yo... me vivo en ti a cada tarde.
Desnúdame...
y no dejes que me marche sin tus versos,
no abandones al romántico lejano,
no te vayas de mi vida y de mi espacio.
Desnúdame, amor...
y alcánzame en noviembre,
reposa en mí en cada invierno suave
y bebe el vino amado de mis besos.