Nommo
Poeta veterano en el portal
Ella era, en su desnudez, sublime.
La retraté, para recordarle su auto-estima.
Pero se avergonzó de su cuerpo humano y serrano.
Porque no todas las estaciones del año son el verano.
A veces, nos recogíamos dentro de un saco de dormir.
Otras, sobre una cama oronda y preñada de gratos recuerdos.
Tiempos de juerga y marcha, en los que copulábamos como cerdos.
Pero nuevamente, la dama quiere sucumbir. ¡ Tierra, trágame !
Se santigua, y me avisa de que se tiene que ir.
" ¡ No soy levadura del bizcocho ! ¡ Soy solamente, el hada madrina de Pinocchio ! "
He de aprender a decir la verdad, y jamás mentir.
Necesito mucho sentido común, para resultar creíble y verosímil.
Amigos íntimos, uno, entre mil. Como el jardinero que acude a tu casa. Y se adentra en tu recinto.
O tu médico-dentista. O el neurólogo que te recetó vitaminas, para los nervios.
" Abofetéame una mejilla, pues creo que estoy soñando. Pellízcame un pezón. "
Uh, uh, ¿ Probando, probando ?
¿ Funciona el micrófono ? ¡ Vamos a cantar !
Anímate, cariño mío, y dame el Do de pecho. Así, lavaremos nuestras ropas.
Y ya, no sentirás tanta vergüenza.
La retraté, para recordarle su auto-estima.
Pero se avergonzó de su cuerpo humano y serrano.
Porque no todas las estaciones del año son el verano.
A veces, nos recogíamos dentro de un saco de dormir.
Otras, sobre una cama oronda y preñada de gratos recuerdos.
Tiempos de juerga y marcha, en los que copulábamos como cerdos.
Pero nuevamente, la dama quiere sucumbir. ¡ Tierra, trágame !
Se santigua, y me avisa de que se tiene que ir.
" ¡ No soy levadura del bizcocho ! ¡ Soy solamente, el hada madrina de Pinocchio ! "
He de aprender a decir la verdad, y jamás mentir.
Necesito mucho sentido común, para resultar creíble y verosímil.
Amigos íntimos, uno, entre mil. Como el jardinero que acude a tu casa. Y se adentra en tu recinto.
O tu médico-dentista. O el neurólogo que te recetó vitaminas, para los nervios.
" Abofetéame una mejilla, pues creo que estoy soñando. Pellízcame un pezón. "
Uh, uh, ¿ Probando, probando ?
¿ Funciona el micrófono ? ¡ Vamos a cantar !
Anímate, cariño mío, y dame el Do de pecho. Así, lavaremos nuestras ropas.
Y ya, no sentirás tanta vergüenza.
Última edición: