Yanela Gomera Rodriguez
Poeta recién llegado
Ilusión, pasión, obsesión, no fue amor.
Sensaciones encontradas que confundieron
la realidad de un amor que fue traición y una
entrega que no tuvo dueño.
Amor traicionero que nunca lo fue.
Fue solo espejismo de lo que pudo ser:
un bello comienzo, un dulce beso,
tus manos en las mías, la suave caricia,
el añorado abrazo y el famoso te quiero.
Fue solo ilusión, no hubo realidad,
Fue solo pasión, solo era mi cuerpo y tu cuerpo
nuestras mentes estaban lejos,
Fue solo obsesión, todo lo que anhela eras tú más que mi salud,
Yo sé que no fue amor, porque a pesar de todo lo bello hoy no estás,
ya te has ido, ya me he ido.
Ya matamos lo que siempre fue:
la bella ilusión que alumbraba el sendero,
la dulce pasión que exorbitaba nuestros cuerpos,
la ingrata obsesión que ambos sentíamos por dentro,
el deseado amor que solo existió en la bella ilusión
que conecta la verídica realidad de lo que
fue nuestro supuesto amor.
Sensaciones encontradas que confundieron
la realidad de un amor que fue traición y una
entrega que no tuvo dueño.
Amor traicionero que nunca lo fue.
Fue solo espejismo de lo que pudo ser:
un bello comienzo, un dulce beso,
tus manos en las mías, la suave caricia,
el añorado abrazo y el famoso te quiero.
Fue solo ilusión, no hubo realidad,
Fue solo pasión, solo era mi cuerpo y tu cuerpo
nuestras mentes estaban lejos,
Fue solo obsesión, todo lo que anhela eras tú más que mi salud,
Yo sé que no fue amor, porque a pesar de todo lo bello hoy no estás,
ya te has ido, ya me he ido.
Ya matamos lo que siempre fue:
la bella ilusión que alumbraba el sendero,
la dulce pasión que exorbitaba nuestros cuerpos,
la ingrata obsesión que ambos sentíamos por dentro,
el deseado amor que solo existió en la bella ilusión
que conecta la verídica realidad de lo que
fue nuestro supuesto amor.