ELIAS DE MERLO
Poeta recién llegado
Veo entre rejas las nubes,
las veo moverse libremente.
Toman forma como quieren
y van de acá hacia allá.
Son libres,
juegan en el cielo azul infinito,
juegan por que son libres.
Libres
Hoy estoy acá,
encerrado, solo,
y quisiera ser una nube.
Quisiera ser libre.
Mi alma esta atada,
mi corazón esta preso,
mi cuerpo esta inmóvil.
¡Ay amor!
si tan solo vinieras a consolar
mi triste soledad.
¡Ay mi amor!
si tan solo vinieras por mi,
pero sé que te perdí.
¡Ay mi amor!
que culpa me invade y no me deja ser libre
como una nube.
Es una culpa que nunca acabará.
¡Ay amor!
mi corazón a pagado por demás
el dolor que cause en tu pecho.
Nunca curaré ese dolor que te hice sentir,
pero sé que al menos, pagué por mi error.
Perdón mi amor por tomar el camino equivocado.
Siempre fuiste mi luz, mi guía,
siempre me marcaste el camino
pero yo elegí mal.
Sé que me amaste,
sabes que te ame.
Fuimos el uno para el otro
y ahora hay silencio en mi almohada,
y ya no habrá mas miradas de amor
ni poesías o canciones dedicadas.
Es tan bello el amor, pero tan tonto el corazón.
Me quedan los bellos recuerdos,
aquellas noches de pasión
y aquellas tardes de diversión,
caminar bajo la lluvia o compartir una copa con vos.
Son tantas las risas que me regalaste
que no hay número para contarlas,
pero esto es una despedida
y ya no hay nada que pueda hacer.
Solo gracias te puedo decir.
Gracias por estos años de tu vida.
Siempre serás Mí Verónica,
siempre serás Mí Princesa.
Escrito el 08/04/2012
Aclaración: escrito en una internación psiquiátrica como desenlace de una depreción, por eso habla de rejas y encierro.
las veo moverse libremente.
Toman forma como quieren
y van de acá hacia allá.
Son libres,
juegan en el cielo azul infinito,
juegan por que son libres.
Libres
Hoy estoy acá,
encerrado, solo,
y quisiera ser una nube.
Quisiera ser libre.
Mi alma esta atada,
mi corazón esta preso,
mi cuerpo esta inmóvil.
¡Ay amor!
si tan solo vinieras a consolar
mi triste soledad.
¡Ay mi amor!
si tan solo vinieras por mi,
pero sé que te perdí.
¡Ay mi amor!
que culpa me invade y no me deja ser libre
como una nube.
Es una culpa que nunca acabará.
¡Ay amor!
mi corazón a pagado por demás
el dolor que cause en tu pecho.
Nunca curaré ese dolor que te hice sentir,
pero sé que al menos, pagué por mi error.
Perdón mi amor por tomar el camino equivocado.
Siempre fuiste mi luz, mi guía,
siempre me marcaste el camino
pero yo elegí mal.
Sé que me amaste,
sabes que te ame.
Fuimos el uno para el otro
y ahora hay silencio en mi almohada,
y ya no habrá mas miradas de amor
ni poesías o canciones dedicadas.
Es tan bello el amor, pero tan tonto el corazón.
Me quedan los bellos recuerdos,
aquellas noches de pasión
y aquellas tardes de diversión,
caminar bajo la lluvia o compartir una copa con vos.
Son tantas las risas que me regalaste
que no hay número para contarlas,
pero esto es una despedida
y ya no hay nada que pueda hacer.
Solo gracias te puedo decir.
Gracias por estos años de tu vida.
Siempre serás Mí Verónica,
siempre serás Mí Princesa.
Escrito el 08/04/2012
Aclaración: escrito en una internación psiquiátrica como desenlace de una depreción, por eso habla de rejas y encierro.