¿Sabes qué? Te quiero
Lo sé desde que estoy lejos.
Tu indiferencia eran espinas clavadas en mi piel
y su veneno mortificaba cada parte de mi ser;
mas ahora...
caricias serían,
mi dolor calmarían.
Jamás pense agradecer su veneno,
y el abrazo del olvido busqué,
me alejé.
Y ahora... No hay dolor más grande que tu ausencia,
me basta tu indiferencia.
El dolor traspasa la piel,
y nubla cada parte de mi ser,
llega hasta el alma,
desde dentro la desgarra.
Y del alma surge un grito,
jamás se oyo otro igual,
desesperacion y angustia transmite sin rival.
En esta tierra de consuelo y calma
la calma torno en angustía
y el consuelo en penuria.
Te quiero.
Cada segundo que pasa sueño que te veo,
cada instante sueño con tus besos
y solo quiero rozar una vez tus labios,
sintiendo ese segundo como si fuera el ultimo,
sabiendo que recibo
el mayor tesoro jamás conocido.
Se que eso es imposible,
tu corazon no puede tener dueño,
por eso muero.
Me alejé buscando consuelo
y solo encontré lamentos.
Toda mi vida es tuya,
tal vez nunca fue mia
y esta es mi despedida.
¿Mis últimas voluntades?
en realidad son tuyas
pues todo lo que soy, lo que siento y lo que tengo
tuyo es.
Mas dejame pedirte un ultimo favor,
desde alli a donde vaya,
dejame cuidarte,
sólo déjame observarte,
pues nunca podré abandonarte.
Lo sé desde que estoy lejos.
Tu indiferencia eran espinas clavadas en mi piel
y su veneno mortificaba cada parte de mi ser;
mas ahora...
caricias serían,
mi dolor calmarían.
Jamás pense agradecer su veneno,
y el abrazo del olvido busqué,
me alejé.
Y ahora... No hay dolor más grande que tu ausencia,
me basta tu indiferencia.
El dolor traspasa la piel,
y nubla cada parte de mi ser,
llega hasta el alma,
desde dentro la desgarra.
Y del alma surge un grito,
jamás se oyo otro igual,
desesperacion y angustia transmite sin rival.
En esta tierra de consuelo y calma
la calma torno en angustía
y el consuelo en penuria.
Te quiero.
Cada segundo que pasa sueño que te veo,
cada instante sueño con tus besos
y solo quiero rozar una vez tus labios,
sintiendo ese segundo como si fuera el ultimo,
sabiendo que recibo
el mayor tesoro jamás conocido.
Se que eso es imposible,
tu corazon no puede tener dueño,
por eso muero.
Me alejé buscando consuelo
y solo encontré lamentos.
Toda mi vida es tuya,
tal vez nunca fue mia
y esta es mi despedida.
¿Mis últimas voluntades?
en realidad son tuyas
pues todo lo que soy, lo que siento y lo que tengo
tuyo es.
Mas dejame pedirte un ultimo favor,
desde alli a donde vaya,
dejame cuidarte,
sólo déjame observarte,
pues nunca podré abandonarte.
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