De un despertar de los despertares
con los juegos del subrayado
con lo que esparcen de nosotros los árboles
nos queda la oración del pueblo descubierto
las redes de calles que tiritan poesía
la férrea amistad por puentes de hierro
esas esperanzas que punzan nuevamente el vientre
las mascotas trepadoras a la libreta
los pigmentos íntimos mezclados con el otoño y con el sur
el proyectil logístico que me lleva a mi habitación
esas terrazas que te divisan
capitana
la quilla invisible que me divide
los desembarcos de percusiones morenas
los recados del jardín vivificante
los versos supersónicos
donde se libera el aliento del tahúr que reverdece
las noches pintadas de rojo
los virtuosos de la pirotecnia de las flores
el club de lagartijas dicharacheras
los techos de helechos remunerados
ese camino de rosas oníricas
que abrimos tras la siesta en su sofá de labios
esos representantes literarios
que se dejaban llevar por la corriente
mientras iban sangrando matices.
con los juegos del subrayado
con lo que esparcen de nosotros los árboles
nos queda la oración del pueblo descubierto
las redes de calles que tiritan poesía
la férrea amistad por puentes de hierro
esas esperanzas que punzan nuevamente el vientre
las mascotas trepadoras a la libreta
los pigmentos íntimos mezclados con el otoño y con el sur
el proyectil logístico que me lleva a mi habitación
esas terrazas que te divisan
capitana
la quilla invisible que me divide
los desembarcos de percusiones morenas
los recados del jardín vivificante
los versos supersónicos
donde se libera el aliento del tahúr que reverdece
las noches pintadas de rojo
los virtuosos de la pirotecnia de las flores
el club de lagartijas dicharacheras
los techos de helechos remunerados
ese camino de rosas oníricas
que abrimos tras la siesta en su sofá de labios
esos representantes literarios
que se dejaban llevar por la corriente
mientras iban sangrando matices.