Ruptus
Poeta recién llegado
El cadáver yacía tendido boca abajo
flores blancas nacían en la herida abierta,
el veneno alimentaba las ansias de morir
aún estando muerto .
Halo sin sombra,
[sombra sin carne]
persiguiendo el alimento favorito de las ratas;
[yo]
animal carroñero inscrito en las memorias del infierno;
es bueno ver que has muerto,
dijo la voz en el espejo
Con sus enormes ojos rojos,
que no eran suyos sino míos,
bordeo la sombra inexistente de la vida misma
acurrucada en la esquina
donde convergen la sal y la sangre,
los orines y el vinagre,
para convertirse en el sutil veneno de su boca
Vendo mi corazón a cambio de tu carne,
[proclama para prostituir el alma]
sueño por encargo para descomponerme en pesadillas,
recojo las flores blancas que nacen de tu herida abierta,
[pululando gritos amarillos]
¡Cadáver maldito!, ¡desagua en mí, el fulgor de tus pupilas!
quiebra el reflejo en mil pedazos;
has que la muerte que llevo dentro,
se convierta en esporas infectadas,
infectadas de tu cuerpo, de tu sangre, tu veneno
Has que la llaga duela menos,
escurre en mi piel el cáncer de tu boca,
[sucia y asquerosa boca]
maldita entonación de trazos escapando de una sinfonía
¡Muere!, y que las letras mueran contigo
flores blancas nacían en la herida abierta,
el veneno alimentaba las ansias de morir
aún estando muerto .
Halo sin sombra,
[sombra sin carne]
persiguiendo el alimento favorito de las ratas;
[yo]
animal carroñero inscrito en las memorias del infierno;
es bueno ver que has muerto,
dijo la voz en el espejo
Con sus enormes ojos rojos,
que no eran suyos sino míos,
bordeo la sombra inexistente de la vida misma
acurrucada en la esquina
donde convergen la sal y la sangre,
los orines y el vinagre,
para convertirse en el sutil veneno de su boca
Vendo mi corazón a cambio de tu carne,
[proclama para prostituir el alma]
sueño por encargo para descomponerme en pesadillas,
recojo las flores blancas que nacen de tu herida abierta,
[pululando gritos amarillos]
¡Cadáver maldito!, ¡desagua en mí, el fulgor de tus pupilas!
quiebra el reflejo en mil pedazos;
has que la muerte que llevo dentro,
se convierta en esporas infectadas,
infectadas de tu cuerpo, de tu sangre, tu veneno
Has que la llaga duela menos,
escurre en mi piel el cáncer de tu boca,
[sucia y asquerosa boca]
maldita entonación de trazos escapando de una sinfonía
¡Muere!, y que las letras mueran contigo