Sira
Poeta fiel al portal
Despotismo Ilustrado
Tu frente, iluminada fuente.
Tu calor, tu ardiente sudor.
Los suspiros, pujando tras tus dientes.
Quisiera para mí todo ello...
Desearía ser su único amo y señor.
Quizá una ambición estéril. Un enloquecido anhelo.
No es razón suficiente para cejar en mi empeño.
Sólo sé que deseo. Te requiero por completo.
Tropiezo y yerro para sumirme, de nuevo,
en una sutil, acidulada y repentina fiebre.
Me siento yo mismo e ilimitadamente vivo;
infatigable, pertinaz y consciente.
Por un segundo carezco de límites y motivos,
irguiéndome, impío e indomable,
incluso frente a la misma muerte.
Porque sé que, al final del camino,
de un modo u otro, sin apelar a la suerte,
habrás de someterte. Acabarás siendo mío.
Tu frente, iluminada fuente.
Tu calor, tu ardiente sudor.
Los suspiros, pujando tras tus dientes.
Quisiera para mí todo ello...
Desearía ser su único amo y señor.
Quizá una ambición estéril. Un enloquecido anhelo.
No es razón suficiente para cejar en mi empeño.
Sólo sé que deseo. Te requiero por completo.
Tropiezo y yerro para sumirme, de nuevo,
en una sutil, acidulada y repentina fiebre.
Me siento yo mismo e ilimitadamente vivo;
infatigable, pertinaz y consciente.
Por un segundo carezco de límites y motivos,
irguiéndome, impío e indomable,
incluso frente a la misma muerte.
Porque sé que, al final del camino,
de un modo u otro, sin apelar a la suerte,
habrás de someterte. Acabarás siendo mío.
Última edición:
::