Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Desprendes tus manos, tus ojos, tus ojos son rojos,
se elevan, se miran entre ellos, repercuten en los sonidos,
en los animales roídos por el hambre y el cansancio,
como todos ellos, con un dejo de día rancio,
simulando cómo se desprenden tus manos, tus dedos, como hojas,
como rojas hojas pegajosas y sinuosas, pegadas a las caras,
te sonrojas como las hojas rojas que nos das,
que entregas en un simulacro de fuego y agua,
para que la materia quede viscosa de una vez,
te sonrojas mientras desprendes tus manos y ropa,
que puedo ver acuosa, sinuosa, como tu cuerpo que contorneas,
que llevas hacia adelante y atrás, fogosa,
temblorosa tú en este lugar repleto de manos que desprendes al verme,
al sentir mi piel preguntando por ti,
anhelante de ti,
musitante, casi enfermante, pero en gruñidos y formas sensuales,
fenomenales,
que recibes y entregas, al dejar la noche, al abrazar el día,
al romper con los fantoches,
con los roces pequeños, risueños,
rellenos de voces,
de cuerpos,
de noches,
de manos y piernas, deleitan las sombras, perduran,
te transforman.
se elevan, se miran entre ellos, repercuten en los sonidos,
en los animales roídos por el hambre y el cansancio,
como todos ellos, con un dejo de día rancio,
simulando cómo se desprenden tus manos, tus dedos, como hojas,
como rojas hojas pegajosas y sinuosas, pegadas a las caras,
te sonrojas como las hojas rojas que nos das,
que entregas en un simulacro de fuego y agua,
para que la materia quede viscosa de una vez,
te sonrojas mientras desprendes tus manos y ropa,
que puedo ver acuosa, sinuosa, como tu cuerpo que contorneas,
que llevas hacia adelante y atrás, fogosa,
temblorosa tú en este lugar repleto de manos que desprendes al verme,
al sentir mi piel preguntando por ti,
anhelante de ti,
musitante, casi enfermante, pero en gruñidos y formas sensuales,
fenomenales,
que recibes y entregas, al dejar la noche, al abrazar el día,
al romper con los fantoches,
con los roces pequeños, risueños,
rellenos de voces,
de cuerpos,
de noches,
de manos y piernas, deleitan las sombras, perduran,
te transforman.