Después de la lluvia te saldré a buscar,
y trotaré en la vereda del caprichoso arcoiris,
sabiendo que entre sus colores destacarás.
porque tu luz es más brillante, que esa majestuosidad.
Cabalgaré sin césar, y temblando como tiembla el sol,
serás mi destino, ¿dime qué soy?
Después de la lluvia, te buscaré
en los profundos mares de este cielo azul,
y descansaré en aterciopeladas nubes
donde vea dibujado tu rostro inconfundible.
Y cantaré cuánto te amo yo,
y te obsequiaré mi voluntad,
cuando te alcancé te podré decir
eres mi todo, no te vayas más.
Después de la lluvia, te saldré a buscar,
preguntando a los pétalos blancos del jazmín,
o indagando con las rosas presumidas
el rumbo exacto para llegar a ti.
Eres mi todo, lo siento así.
Cabalgaré día y noche hasta llegar al fin,
sólo para que sepas cuánto te amo yo.
y trotaré en la vereda del caprichoso arcoiris,
sabiendo que entre sus colores destacarás.
porque tu luz es más brillante, que esa majestuosidad.
Cabalgaré sin césar, y temblando como tiembla el sol,
serás mi destino, ¿dime qué soy?
Después de la lluvia, te buscaré
en los profundos mares de este cielo azul,
y descansaré en aterciopeladas nubes
donde vea dibujado tu rostro inconfundible.
Y cantaré cuánto te amo yo,
y te obsequiaré mi voluntad,
cuando te alcancé te podré decir
eres mi todo, no te vayas más.
Después de la lluvia, te saldré a buscar,
preguntando a los pétalos blancos del jazmín,
o indagando con las rosas presumidas
el rumbo exacto para llegar a ti.
Eres mi todo, lo siento así.
Cabalgaré día y noche hasta llegar al fin,
sólo para que sepas cuánto te amo yo.