Después de muerto, todo es más posible,
y hasta la luna expulsa su tristeza.
Los mares, encallados, devuelven los cadáveres
que no auxiliaron ni al ciprés ni al mármol,
y el llanto que perdió sus lágrimas nutriendo
la oscuridad mojada de una orilla
devolverá a la tierra su recuerdo
y escribirá una huella melancólica
en la historia de arena
de una bahía rota.
Después de muerto, todo ha sucedido,
y el presente y futuro son una misma cosa.
La vida eterna espera en la postura
de la carne delgada que emprendió
la marcha cuando comenzó su vida,
el límite infinito de tus ojos prestados
devuelto a la mirada
que reflejan los mares
en plena soledad junto al origen
del hombre más allá de su estatura.
y hasta la luna expulsa su tristeza.
Los mares, encallados, devuelven los cadáveres
que no auxiliaron ni al ciprés ni al mármol,
y el llanto que perdió sus lágrimas nutriendo
la oscuridad mojada de una orilla
devolverá a la tierra su recuerdo
y escribirá una huella melancólica
en la historia de arena
de una bahía rota.
Después de muerto, todo ha sucedido,
y el presente y futuro son una misma cosa.
La vida eterna espera en la postura
de la carne delgada que emprendió
la marcha cuando comenzó su vida,
el límite infinito de tus ojos prestados
devuelto a la mirada
que reflejan los mares
en plena soledad junto al origen
del hombre más allá de su estatura.