guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Yo también quería escrbir mi libro,
pero quien me daría la tinta,
quien pondía un poco de agua marina,
para poder hacer mis sueños realidad;
si es que ya todos sabían de mi triste realidad.
Pues ni conseguir trabajo,
en la inmensa capital, de daño,
yo podría encontrar,
pues para los que no estudiaron,
!no les den nada¡ ¿verdad?
Pero que puedo hacer contigo,
tu que estas leyendo,
tu que estas igual que yo de pobre,
de enfermo no en su cuerpo,
si no de su enredo,
porque le fué mal,
esa gotita de suerte,
que no ha de variar,
que solo a veces cae para desarmar,
las ataduras de tus papas.
Hasta que la inspiracion se te va,
porque ya no puedes hacer nada mas,
ni cantar, ni reir,
ni colorear nada mas.
pero quien me daría la tinta,
quien pondía un poco de agua marina,
para poder hacer mis sueños realidad;
si es que ya todos sabían de mi triste realidad.
Pues ni conseguir trabajo,
en la inmensa capital, de daño,
yo podría encontrar,
pues para los que no estudiaron,
!no les den nada¡ ¿verdad?
Pero que puedo hacer contigo,
tu que estas leyendo,
tu que estas igual que yo de pobre,
de enfermo no en su cuerpo,
si no de su enredo,
porque le fué mal,
esa gotita de suerte,
que no ha de variar,
que solo a veces cae para desarmar,
las ataduras de tus papas.
Hasta que la inspiracion se te va,
porque ya no puedes hacer nada mas,
ni cantar, ni reir,
ni colorear nada mas.