alfredo bonilla
Poeta recién llegado
En esta soleada y polvosa tarde de otoño, pienso,
que a veces el destino me castiga duramente,
y aunque este mi destino no crea en mis lagrimas,
caen simplemente por el hecho de recordar.
Si, recuerdos que son mi presente y futuro,
que son mis sueños y despertar,
recuerdos que de pronto me hacen reír,
me hacen llorar, me hacen cantar o quizás
sea este mi destino claramente.
No encuentro una opción de amor,
a quedado lisiado mi sutil corazón,
pero destino, aun estoy esperando
que vuelvas, y así me alegres con una canción.
Puedes no creer, pero en mi cuerpo están todavía tus besos,
en mis oídos tu preciosa voz de angelical acento,
no trato de convencerte destino agreste,
pero tu mirada aun provoca encanto
en mi inexperta e inmutada pasión.
que a veces el destino me castiga duramente,
y aunque este mi destino no crea en mis lagrimas,
caen simplemente por el hecho de recordar.
Si, recuerdos que son mi presente y futuro,
que son mis sueños y despertar,
recuerdos que de pronto me hacen reír,
me hacen llorar, me hacen cantar o quizás
sea este mi destino claramente.
No encuentro una opción de amor,
a quedado lisiado mi sutil corazón,
pero destino, aun estoy esperando
que vuelvas, y así me alegres con una canción.
Puedes no creer, pero en mi cuerpo están todavía tus besos,
en mis oídos tu preciosa voz de angelical acento,
no trato de convencerte destino agreste,
pero tu mirada aun provoca encanto
en mi inexperta e inmutada pasión.