(A la memoria de mi madre, la mujer que más he anhelado en mi vida)
Limpiar sus uñas día a día después de cocinar con leña o carbón, no opacaba su sonrisa de ángel. Ver a sus seis niños correr descalzos sobre el piso de tierra de la casa; apenas con un short como atuendo y el torso desnudo, o tener para la cena solo calabazas y plátanos hervidos, le habría partido en dos el corazón a cualquiera, pero no a ella...Ella era diferente.
Sabía cantar, recitar poesías, contar cuentos, hacer chistes, jugar a los almohadazos, vestirse de fantasma para asustarnos y hasta hacer piruetas y pantomimas para provocarnos la risa. Todo con tal de que olvidáramos lo que la suerte nos negaba.
Pero siempre nos preguntábamos: ?Cómo puede verse tan felíz en medio de tanta miseria?
Solo después de acabar con su vida descubrimos que el terrible secreto, escondido celosamente detrás de su alegría, tenía un nombre: "!Tristeza!".
Limpiar sus uñas día a día después de cocinar con leña o carbón, no opacaba su sonrisa de ángel. Ver a sus seis niños correr descalzos sobre el piso de tierra de la casa; apenas con un short como atuendo y el torso desnudo, o tener para la cena solo calabazas y plátanos hervidos, le habría partido en dos el corazón a cualquiera, pero no a ella...Ella era diferente.
Sabía cantar, recitar poesías, contar cuentos, hacer chistes, jugar a los almohadazos, vestirse de fantasma para asustarnos y hasta hacer piruetas y pantomimas para provocarnos la risa. Todo con tal de que olvidáramos lo que la suerte nos negaba.
Pero siempre nos preguntábamos: ?Cómo puede verse tan felíz en medio de tanta miseria?
Solo después de acabar con su vida descubrimos que el terrible secreto, escondido celosamente detrás de su alegría, tenía un nombre: "!Tristeza!".
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