tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
La experticia no deja ver la saciedad.
Sino cuanto momento abstracto ha sometido de lleno al entusiasmo.
Esto de vivir a diario con un pie en el ostracismo involuntario de este mundo asimétrico.
Donde las burbujas de sal se vuelven inestables y el confort corrosivo brizna en los espacios truncos del hedor.
Detrás de mi estaré escondido a media noche.
Las horas muertas intentarán someterme a la cercanía abstrusa, en la inmediatez inconclusa de un instante mórbido.
Decomisaré los insentidos planos de mi horizonte líquido.
Puedo ver cierto equilibrio híbrido en el color dormido, que se cuela entre las sombras secas detrás del otoño.
Sino cuanto momento abstracto ha sometido de lleno al entusiasmo.
Esto de vivir a diario con un pie en el ostracismo involuntario de este mundo asimétrico.
Donde las burbujas de sal se vuelven inestables y el confort corrosivo brizna en los espacios truncos del hedor.
Detrás de mi estaré escondido a media noche.
Las horas muertas intentarán someterme a la cercanía abstrusa, en la inmediatez inconclusa de un instante mórbido.
Decomisaré los insentidos planos de mi horizonte líquido.
Puedo ver cierto equilibrio híbrido en el color dormido, que se cuela entre las sombras secas detrás del otoño.