Kwisatz
Poeta asiduo al portal
DEUDA Y PODER
De todos es conocido que el dinero, ese concepto tan etéreo, mueve el mundo que conocemos. Millones de seres humanos cada día trabajan y luchan por él, muchas veces (demasiadas) ignorando cualquier atibo de ética, como el drogadicto busca su dosis.
Porque al igual que una droga, el dinero produce bienestar. Desde cubrir necesidades tan básicas como comer hasta poner en sus manos mortales las herramientas para cumplir sus aspiraciones en la vida.
Pero por encima de todos los bienes materiales que el dinero pueda proporcionar hay una recompensa aún mayor: la Libertad.
La promesa de que una vez alcanzada una mágica cifra podremos despreocuparnos de los pormenores de la vida cotidiana y alcanzaremos una vida confortable garantizada en la que seremos los amos de nuestro tiempo.
Esta es la zanahoria que día a día los dueños de la noria ponen frente a nuestros hocicos para que sigamos haciéndola girar.
La esperanza del gladiador que busca el último combate que le hará libre.
Irónicamente esa desesperada búsqueda de libertad acaba convirtiéndonos a una mayoría de nosotros en esclavos.
Pero vamos a suponer que por algún azar del destino tienen un golpe de fortuna en este juego trucado y obtiene esa mágica cifra que lo hace libre.
Uno diría que aquí acabaría la historia y que como en los cuentos felices comería perdices.
Mas no sería así para algunos. La libertad no es suficiente. No quieren ser un simple burro libre de la noria pastando en las praderas de la vida. Quieren ser los dueños de la noria, quieren el poder.
Y para obtener el poder hace falta más dinero. Tanto que sobre y de este modo poder prestarlo a otros que lo necesiten. Y aquellos que lo acepten estarán en deuda con usted. Y hasta que la deuda no se salde usted tendrá el control de sus vidas.
La deuda es un mecanismo de control. Si las deudas no se respetaran este mundo estaría abocado al caos porque nadie confiaría en nadie y la Economía colapsaría.
No importa que las cartas estén marcadas y que esté atrapado en una espiral descendente donde esté predestinado a perder. Aquí las deudas se pagan.
¡Ay de vos si no paga sus deudas! Este mundo de tahúres no lo perdonará y le será vedado su reino.