Ojos inocentes
predecibles como rimas
de un soneto
que balbucea versos
tras arquetipos
en su edad incrustados
se fueron
confundiendo el principio
practicando el final.
Expuestos
al roce de todos los aires
erosionados por un tiempo
que sólo atinó
a acunar memoria
recibieron de su amor ciego
contrastes de dolor.
Siguiendo a tientas
pobre luz
agonizante identidad
escaparon del día
en la noche encerrado.