angel del olvido
Poeta asiduo al portal
Quiero proponer algo normal
sabes casi me extingo, es muy difícil cultivar la fe
pero me han llenado la cabeza de ideas,
creo poder hacerlas, no quiero escapara mas.
Me recluiré en algún lugar, para poder ver resultados
sabes siempre me tienta la idea de irme antes que tu,
un día escuche que alguien podría renacer un órgano, con solo tener fe,
quiero hacer eso, soy joven y quizás me cierro la vida
a infinitas posibilidades.
Sabes eres lo mejor
si estamos en el mar, propongo un brindis por ti.
Por la bella dama de aires lunares
de frescura tangible.
Más vista que la madre misma
una doncella en crecimiento,
me broto la vida
la fuerza de imaginar y soñar contigo.
Las promesas se rompen, se pudren
pero ya no quiero eso,
solo quiero una bendita promesa
algo sagrado,
una voz cierta
algo en que creer
no doctores sin saber que hacer
no leyes que establezcan que pensar.
Sabes, oí algo ase años,
que los muertos se van con la ultima palabra pensada, el ultimo nombre,
y de hay brota una vida.
Un escrupuloso afán de encontrar y renacer,
de buscar ese nombre,
esa persona por la que se amoldo el ultimo suspiro pasado.
Adiós.
sabes casi me extingo, es muy difícil cultivar la fe
pero me han llenado la cabeza de ideas,
creo poder hacerlas, no quiero escapara mas.
Me recluiré en algún lugar, para poder ver resultados
sabes siempre me tienta la idea de irme antes que tu,
un día escuche que alguien podría renacer un órgano, con solo tener fe,
quiero hacer eso, soy joven y quizás me cierro la vida
a infinitas posibilidades.
Sabes eres lo mejor
si estamos en el mar, propongo un brindis por ti.
Por la bella dama de aires lunares
de frescura tangible.
Más vista que la madre misma
una doncella en crecimiento,
me broto la vida
la fuerza de imaginar y soñar contigo.
Las promesas se rompen, se pudren
pero ya no quiero eso,
solo quiero una bendita promesa
algo sagrado,
una voz cierta
algo en que creer
no doctores sin saber que hacer
no leyes que establezcan que pensar.
Sabes, oí algo ase años,
que los muertos se van con la ultima palabra pensada, el ultimo nombre,
y de hay brota una vida.
Un escrupuloso afán de encontrar y renacer,
de buscar ese nombre,
esa persona por la que se amoldo el ultimo suspiro pasado.
Adiós.