Diario de una agonía

minsandi

Poeta fiel al portal
Escondidos, en la quietud del silencio
muchos dolores se van anotando.

Caminan como pájaros nocturnos,
entre sombras, con los labios apagados.

Despedazadas, se guardan las palabras
que se quisieron, pero nunca llegaron,
formándose un alud de amargura
en el alma que se está desintegrando.

Tallado por el duro cincel de la indiferencia
lentamente se escribe un amargo diario,
engendro de un monstruo, surgido
de un amor maltrecho, malogrado.

Las hojas de los ojos, pequeños periodistas,
no dejan de mirar las conyugales guerras
que con dolor, se vienen encargando.

¿Cómo puede vivir así una criaturita
que poco a poco, se ha venido desgarrando?

¿Cómo puede el agua estarse quieta
cuando a fuego lento, un niño vive agonizando?
¿Qué hacer, Señor y Dios de los niños
para que retorne la juguetona pasión
y el poder del infantil entusiasmo?

¡Protesto con toda mi alma!
¡Arranquemos nuestra vida
y démosla como perdón diario!
 
Mmm, las guerras y sus consecuencias. Me gustó esta parte:

¿Cómo puede el agua estarse quieta
cuando a fuego lento, un niño vive agonizando?
¿Qué hacer, Señor y Dios de los niños
para que retorne la juguetona pasión
y el poder del infantil entusiasmo?


Y es que yo también me pregunto cómo vuelven esos ojos a brillar y tener esperanza de un nuevo mañana. El simple echo de poder ser niños.


Un beso.
Ballenito.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba