Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dices
que en tu soledad añoras vivir
un momento de tibia pasión...
Dices
que te envuelven y consumen
gasas rojas de erótico afán
y que entonces piensas en mí
y que sientes tu cuerpo vibrar,
gimes
que mis labios recorran tu piel
y mis caricias reclamen tu miel
y que ves
en las fiebres de la ensoñación
que en abrazo profundo y sensual
yo te doy
ese amor
que hoy anhelas con tal frenesí.
Piensa en mí que ya estoy
yendo a ti
a llevarte mis besos que son
ese bálsamo y filtro de amor
que te haga reposar y que al fin
cuando agotes las últimas llamas
estés
envuelta en tal melodía de paz
y una dulce sonrisa en tu faz,
feliz.
EDUARDO MORGUENSTERN
que en tu soledad añoras vivir
un momento de tibia pasión...
Dices
que te envuelven y consumen
gasas rojas de erótico afán
y que entonces piensas en mí
y que sientes tu cuerpo vibrar,
gimes
que mis labios recorran tu piel
y mis caricias reclamen tu miel
y que ves
en las fiebres de la ensoñación
que en abrazo profundo y sensual
yo te doy
ese amor
que hoy anhelas con tal frenesí.
Piensa en mí que ya estoy
yendo a ti
a llevarte mis besos que son
ese bálsamo y filtro de amor
que te haga reposar y que al fin
cuando agotes las últimas llamas
estés
envuelta en tal melodía de paz
y una dulce sonrisa en tu faz,
feliz.
EDUARDO MORGUENSTERN