Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
En una mesa servida para dos
Solo y poco animado
Como aquel diciembre veintidós
Y el recuerdo de haberte amado
Necios mis ojos, de lagrimas nublados
Tu presencia, mi cuerpo ha reclamado
Sin embargo mi compañía, tu ausencia
Tu cuerpo invisible, me ha tocado
¿Será la brisa intensa?
¿O el viento de este café, triste y desolado?
Tras la ventana un ruiseñor
Una canción ha entonado
Al otro lado una mujer, un señor
Un dulce beso han consumado
Triste degusto el recuerdo de tu amor
Tanto por ti yo había luchado
El destino arrebatador
De ti por fin, me ha alejado
Diciembre veintidós, atracador
Tu cuerpo vivo me ha arrebatado
Ahora solo y con temor
De revivir aquel doloroso pasado
Tu muerte provoca un gran dolor
Que haré con nuestro mundo inventado
Declamo un verso en tu honor
Adiós por siempre mi bien amado
Solo y poco animado
Como aquel diciembre veintidós
Y el recuerdo de haberte amado
Necios mis ojos, de lagrimas nublados
Tu presencia, mi cuerpo ha reclamado
Sin embargo mi compañía, tu ausencia
Tu cuerpo invisible, me ha tocado
¿Será la brisa intensa?
¿O el viento de este café, triste y desolado?
Tras la ventana un ruiseñor
Una canción ha entonado
Al otro lado una mujer, un señor
Un dulce beso han consumado
Triste degusto el recuerdo de tu amor
Tanto por ti yo había luchado
El destino arrebatador
De ti por fin, me ha alejado
Diciembre veintidós, atracador
Tu cuerpo vivo me ha arrebatado
Ahora solo y con temor
De revivir aquel doloroso pasado
Tu muerte provoca un gran dolor
Que haré con nuestro mundo inventado
Declamo un verso en tu honor
Adiós por siempre mi bien amado