Paolo Luna
Poeta adicto al portal

Una tarde la mano izquierda
fue golpeada por la otra mano,
no fue adrede mas no fue sano
y aunque cuida que no se pierda,
no precisa de cirujano.
-"Fue accidente mi compañera.
Te cruzaste por mi camino,
tal vez culpa fue del destino
y pasarle pudo a cualquiera.
Más ahora yo predomino"-
Y el trabajo de la derecha
se aumenta día tras día.
Mientras una se reponía,
otra mano estaba deshecha.
Precisaba de compañía.
¡ah! La izquierda una tarde cura
y por devil se muestra tonta,
al trabajo regresa pronta
y acelera la desventura.
La derecha, desgracia afronta.
Una mano que está cansada,
otra mano convaleciente.
Suena el mazo ¡Pum! de repente.
La derecha quedó golpeada.
Decisiones del inconsciente.
-"Fue accidente mi compañera.
Te cruzaste por mi camino,
tal vez culpa fue del destino
y pasarle pudo a cualquiera.
Más ahora yo predomino"-
El trabajo se inhabilita
por la izquierda y por su torpeza,
la derecha sin sutileza
y otra cosa que tanto irrita:
no hay gobierno de la cabeza.
No te importe si zurdo o diestro,
eso nunca dará vergüenzas,
ante el torpe jamás te venzas.
Ten paciencia y serás maestro.
Siempre y cuando... primero piensas.
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Cuida siempre a tu compañero,
el dañarle será algo burdo,
no ayudarle será algo absurdo,
junta fuerzas con gran esmero.
No te importe si diestro o zurdo.