Gabriel
Poeta fiel al portal
En el costado claro de los días,
estoy aferrado a tu voluntariado de espinas,
haciendo que tu vital presencia a mi lado,
dignifique esta desaprovechada estadía,
intentando que este habitáculo lleno de escombros
resucite en rituales desconocidos por el amor,
donde lo solidario pernocta entre tus brazos
y me deja afónico de profundas miradas,
porque tú entrega abarca todo lo que no está escrito,
aquello que carece de científicas definiciones,
y cuyas explicaciones aborrecen la verborragia
que utilizan sabiondos y poetas desilusionados,
estas ahí donde debes,
y para mi es suficiente que tu ternura concurra
hasta donde mi soledad exiliada en un febrero,
desistió cuando empecé a pronunciar tu nombre.
estoy aferrado a tu voluntariado de espinas,
haciendo que tu vital presencia a mi lado,
dignifique esta desaprovechada estadía,
intentando que este habitáculo lleno de escombros
resucite en rituales desconocidos por el amor,
donde lo solidario pernocta entre tus brazos
y me deja afónico de profundas miradas,
porque tú entrega abarca todo lo que no está escrito,
aquello que carece de científicas definiciones,
y cuyas explicaciones aborrecen la verborragia
que utilizan sabiondos y poetas desilusionados,
estas ahí donde debes,
y para mi es suficiente que tu ternura concurra
hasta donde mi soledad exiliada en un febrero,
desistió cuando empecé a pronunciar tu nombre.