carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
[Oralidad para ser escrita]
Escríbelo para esta oralidad de los demonios.
Lo que aprendas pásalo a tus hijos,
a tus amigos, a tus colegas. Dílés que...
víste la muerte. Fue conmigo.
Que la olfateaste.
Te ensordecíste con el quejido de los que mueren
injustamente tronchados por la espada, sabes
ya el clamor de la herida, la roncha que levanta
el tormento, la memoria que deja una tortura;
tú sabes, porque ya conmigo te conmueves,
el sabor verdadero de las lágrimas
y el misterio de oro lectivo que ella forja
en la carne hermoseada por mi encuentro,
en el ser-de-lo tierno.
En esta oralidad de los fermentos,
hay mucho que tocar con los sentidos,
hay mucho que devolver al ente,
hay mucho que saborear antes de proclamar
qué es un veneno, el mal aliento, el asco.
Del libro «Yo soy la muerte»
http://www.blogmyway.org/entry.php?w=carloslopezdzur&e_id=16438
Escríbelo para esta oralidad de los demonios.
Lo que aprendas pásalo a tus hijos,
a tus amigos, a tus colegas. Dílés que...
víste la muerte. Fue conmigo.
Que la olfateaste.
Te ensordecíste con el quejido de los que mueren
injustamente tronchados por la espada, sabes
ya el clamor de la herida, la roncha que levanta
el tormento, la memoria que deja una tortura;
tú sabes, porque ya conmigo te conmueves,
el sabor verdadero de las lágrimas
y el misterio de oro lectivo que ella forja
en la carne hermoseada por mi encuentro,
en el ser-de-lo tierno.
En esta oralidad de los fermentos,
hay mucho que tocar con los sentidos,
hay mucho que devolver al ente,
hay mucho que saborear antes de proclamar
qué es un veneno, el mal aliento, el asco.
Del libro «Yo soy la muerte»
http://www.blogmyway.org/entry.php?w=carloslopezdzur&e_id=16438