BEATRIZ OJEDA
Poeta adicto al portal
¡DILO!
¡Dilo!
Si te atreves
Di que en las mañanas del otoño
no respirabas hojas de ternura.
Di que las paredes de la alcoba
nunca gimieron con tu amor y el mío.
¡Dilo!
Si te atreves.
Si te acuerdas de tus vientos sudorosos.
¡Dilo!
Di que tu membrana subterránea
no se escondía en mis fiestas húmedas.
Di que en el oleaje de mi océano
no te perdías coronando cimas.
¡Dilo!
Si te atreves.
Si te acuerdas de la lumbre de mis pechos.
¡Dilo!
Di que no sembraste en mi plantío
una semilla de llamaradas lilas.
Di que tu cascada irrespetuosa,
no se entregaba a mi miel de lirio.
¡Dilo!
Si te atreves.
¡Dilo!
no respirabas hojas de ternura.
Di que las paredes de la alcoba
nunca gimieron con tu amor y el mío.
¡Dilo!
Si te atreves.
Si te acuerdas de tus vientos sudorosos.
¡Dilo!
Di que tu membrana subterránea
no se escondía en mis fiestas húmedas.
Di que en el oleaje de mi océano
no te perdías coronando cimas.
¡Dilo!
Si te atreves.
Si te acuerdas de la lumbre de mis pechos.
¡Dilo!
Di que no sembraste en mi plantío
una semilla de llamaradas lilas.
Di que tu cascada irrespetuosa,
no se entregaba a mi miel de lirio.
¡Dilo!
Si te atreves.
¡Dilo!
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados