danie
solo un pensamiento...
No me digas nunca,
se desfloran tus caprichosos encantos?
de mártires estrellas ya consagradas,
y la luna descanse sobre una caricia
libre del viento, incluso de las alas.
Cuándo mi mirada calle dentro de tu mirada
y sea la síntesis de toda la historia
del corazón y sus amantes.
Cuándo las muscíneas sombras
tomen la forma de la mañana
y el espejo de los días y las noches se vuelva una laguna
en la que nadan penígeros cisnes
de sueños azules y blancos.
Sólo cuándo una mariposa se pose sobre el horizonte,
ya no tan distante,
y toque su trino de gloria el ángelus.
Yo andaré perdido, vagando en islas y mares de esperanza
con las pupilas sobre el Lucero uniforme
“ese mismo con semblante de ángel
y gaviotas vigilando tus arenas cálidas”,
rezagado, pero con la constancia de los años,
y con paciencia esperando
que tus encantos florales
dejen de defender con uñas y dientes,
con espinas y abrojos,
con vastos y tupidos fantasmas de helechos
la entrada a lo íntimo de tu pecho.
No me digas nunca,
se desfloran tus caprichosos encantos?
PARA ASÍ TENERTE MUJER EN AUTENTICIDAD,
SIN NINGUNO MÁS DE TUS FÚTILES DECORADOS.
dime…
¿cuándo
TAL VEZ…
cuándo las noches sean cantode mártires estrellas ya consagradas,
y la luna descanse sobre una caricia
libre del viento, incluso de las alas.
Cuándo mi mirada calle dentro de tu mirada
y sea la síntesis de toda la historia
del corazón y sus amantes.
Cuándo las muscíneas sombras
tomen la forma de la mañana
y el espejo de los días y las noches se vuelva una laguna
en la que nadan penígeros cisnes
de sueños azules y blancos.
Sólo cuándo una mariposa se pose sobre el horizonte,
ya no tan distante,
y toque su trino de gloria el ángelus.
Yo andaré perdido, vagando en islas y mares de esperanza
con las pupilas sobre el Lucero uniforme
“ese mismo con semblante de ángel
y gaviotas vigilando tus arenas cálidas”,
rezagado, pero con la constancia de los años,
y con paciencia esperando
que tus encantos florales
dejen de defender con uñas y dientes,
con espinas y abrojos,
con vastos y tupidos fantasmas de helechos
la entrada a lo íntimo de tu pecho.
No me digas nunca,
dime…
¿cuándo
PARA ASÍ TENERTE MUJER EN AUTENTICIDAD,
TIERNA Y PURA,
AL NATURAL,