Dime que no estoy loco amor,
que coincidió la latitud hambrienta
en nuestras bocas, la quietud visual
en las miradas fértiles, las manos
en la misma postura de las cruces.
Dime que no ha sido tan sólo un sueño,
una traición fluvial de la memoria
y ahora vea allí los espejismos
de algo que no ocurrió, dime que es cierto
lo que vi en tu mirada y tu sonrisa.
Dime que los mordiscos impacientes
al tiempo de la espera no eran únicos
en mi aliento, que estabas en la urgencia
junto a mí, conjugando una respuesta.
Dime que no he soñado, por favor,
que era verdad la posición del tiempo
en nuestro calendario, en la ternura
común de la espiral de los recuerdos,
que alguna vez, también, me echas de menos.
que coincidió la latitud hambrienta
en nuestras bocas, la quietud visual
en las miradas fértiles, las manos
en la misma postura de las cruces.
Dime que no ha sido tan sólo un sueño,
una traición fluvial de la memoria
y ahora vea allí los espejismos
de algo que no ocurrió, dime que es cierto
lo que vi en tu mirada y tu sonrisa.
Dime que los mordiscos impacientes
al tiempo de la espera no eran únicos
en mi aliento, que estabas en la urgencia
junto a mí, conjugando una respuesta.
Dime que no he soñado, por favor,
que era verdad la posición del tiempo
en nuestro calendario, en la ternura
común de la espiral de los recuerdos,
que alguna vez, también, me echas de menos.