Odisea
Poeta recién llegado
Dinastía basta de este proverbio odioso,
cae inútil sobre sílaba eterna.
Como al poseer la palabra,
se me vuelve casi intocable,
ansias del primer día.
Me huyen las palabras en sombras taciturnas,
tardes retraídas del círculo insípido,
observan frívolas el pasar de la historia.
¿Quien tiene todas las palabras a su merced?
cae inútil sobre sílaba eterna.
Como al poseer la palabra,
se me vuelve casi intocable,
ansias del primer día.
Me huyen las palabras en sombras taciturnas,
tardes retraídas del círculo insípido,
observan frívolas el pasar de la historia.
¿Quien tiene todas las palabras a su merced?
El amor y la esclavitud.