Himinglaeva
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dios te creo hombre para mí
Aun antes de que tú nacieras
Dios sabía que me crearía mujer
por eso te diseño, te creó, te hizo, te formó hombre,
el hombre perfecto para mí.
Con cuerpo de hombre, con cara de hombre,
con esa sonrisa de hombre que todavía me cautiva,
con tus ojos de hombre con tu mirada,
esa mirada que me hechiza.
Con labios de hombre,
labios que han recorrido cada espacio de mi cuerpo,
en suaves y rápidos movimientos,
labios que conocen mis debilidades,
donde al sentirlos se exponen mis sensibilidades,
se muestran mis sentimientos, florecen las pasiones
y no se ocultan las verdades.
Labios que se han apoderado de mi aliento,
a los que me siento adicta, al sabor de tus besos,
tus labios perfectos, creados para amarme,
para saborearme, para besarme, para acariciarme....
Te dio piel de hombre, para impregnarme con tu fragancia,
manos de hombre para que agasajaras toda mi piel,
para que exploraras dentro de mis entrañas,
y nos colmáramos de mutuo placer.
En carrera desenfrenada con tu espada empuñada hacia
el horizonte, te apoderas de mi monte de Venus
y la hundes dentro de mi pozo del placer
dejando toda tu esencia, tu marca,
tu huella impregnada en mi interior de mujer.
Te dio pelo de hombre, negro como una noche sin estrellas,
para asirme de el, cuando en tus brazos me reclamas
y me haces sentir mujer, me haces vibrar de emociones,
al sentirte cabalgar dentro de mi ser.
Bajo tu sombra me vuelvo fuego, volcán, tempestad,
me fundo bajo el calor de tu piel,
se mezclan nuestros efluvios,
y sientes mi río de lava recorrer,
bajando por las pendientes
impregnándote de mi esencia, deslizándose por tu piel.
Dios te creó hombre, te hizo para mí,
soy cóncava eres convexo, te moldeo a mi talla perfecta
te regaló un enorme corazón de hombre,
lleno de amor para ofrecerme,
te creó con nobles sentimientos de hombre,
con pasión desenfrenada de hombre,
te creó como mí amante, mi amigo,
mi consejero, mi refugio, mi perdición,
mi fortaleza, mi debilidad,
eres mi todo....
Eres mí hombre.
::