Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
La ciudad contenta abrazaba corazones,
los pájaros dibujaban ramas en sus canciones,
un rumor de flores atravesaba la tarde,
en la isla de tu vientre enamorado
rimaba tu piel con la noche posible,
en una palabra sin paraguas
mis versos se disfrazaban de lluvia,
para dominar el tiempo náufrago
te escribí un poema enroscado
a los minutos que quemaban tus dedos,
un beso joven reía relojes mudos
mientras las ventanas olvidadas
cerraban los ojos a las nubes tristes,
las recién nacidas caricias transparentes
soñaban en mis manos árboles callados,
me asomé a tus pechos repletos de olas
y nadé momentos pintados de estrellas,
en tus labios sin llave crecía la mañana,
tu mirada anunciaba té con poemas,
nadie sabe nada sobre nuestra luna,
solo tú y yo, lenguaje para dos,
latidos dirección los sueños.
los pájaros dibujaban ramas en sus canciones,
un rumor de flores atravesaba la tarde,
en la isla de tu vientre enamorado
rimaba tu piel con la noche posible,
en una palabra sin paraguas
mis versos se disfrazaban de lluvia,
para dominar el tiempo náufrago
te escribí un poema enroscado
a los minutos que quemaban tus dedos,
un beso joven reía relojes mudos
mientras las ventanas olvidadas
cerraban los ojos a las nubes tristes,
las recién nacidas caricias transparentes
soñaban en mis manos árboles callados,
me asomé a tus pechos repletos de olas
y nadé momentos pintados de estrellas,
en tus labios sin llave crecía la mañana,
tu mirada anunciaba té con poemas,
nadie sabe nada sobre nuestra luna,
solo tú y yo, lenguaje para dos,
latidos dirección los sueños.
Última edición: