Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si en forma civilizada
pudiéramos conversar,
y evitaramos pelear,
tranquilamente, calmada,
ya que no conduce a nada,
nos hacen creer que odiamos
a la persona que amamos,
los pleitos más nos alejan
causar dolor aconsejan
y solos nos lastimamos.
Ofendernos procuramos
pensando que resolvemos
diferencias que tenemos
pero solo acumulamos,
los rencores que llevamos
sin recato ni conciencia,
alentamos la violencia
y con desprecio humillamos,
al ser que tanto adoramos
sin medir la consecuencia.
Cuando la prudencia llega
con horror cuenta nos damos
el daño que nos causamos
pero la furia nos ciega.
Nuestra mente ya sosiega
analiza lo pasado,
como un campo debastado
por la furia del combate,
declara a ambos empate,
deja un triunfador frustrado.
Y permanece a tu lado
aquel a quien ofendiste,
al mismo que prometiste
procurar siempre cuidado.
Será porque enamorado
de ti eternamente sigue,
y olvidarte no consigue
a pesar de tu desprecio,
por amarte sigue necio
y a su cordura persigue.
pudiéramos conversar,
y evitaramos pelear,
tranquilamente, calmada,
ya que no conduce a nada,
nos hacen creer que odiamos
a la persona que amamos,
los pleitos más nos alejan
causar dolor aconsejan
y solos nos lastimamos.
Ofendernos procuramos
pensando que resolvemos
diferencias que tenemos
pero solo acumulamos,
los rencores que llevamos
sin recato ni conciencia,
alentamos la violencia
y con desprecio humillamos,
al ser que tanto adoramos
sin medir la consecuencia.
Cuando la prudencia llega
con horror cuenta nos damos
el daño que nos causamos
pero la furia nos ciega.
Nuestra mente ya sosiega
analiza lo pasado,
como un campo debastado
por la furia del combate,
declara a ambos empate,
deja un triunfador frustrado.
Y permanece a tu lado
aquel a quien ofendiste,
al mismo que prometiste
procurar siempre cuidado.
Será porque enamorado
de ti eternamente sigue,
y olvidarte no consigue
a pesar de tu desprecio,
por amarte sigue necio
y a su cordura persigue.