Estás ahí,
como estrella que se fuga cada noche,
creas remolinos en las esquinas de mi mente,
sin prisas,
como la nube avanzas,
tranquila, pero inquieta,
disfrazada de luna llena,
lenta pero insistente,
sin descanso,
eres aquel penúltimo instante,
antes de irme a dormir.