Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Divergencias sensoriales.
No hay nada nuevo en mi perfil,
sólo es mi sombra que se asoma,
será el anverso o el reverso de mis estilo:
pasar desapercibido como el agua del río.
Si tú no me nombras yo no existo.
Por algo procuro la diligencia de los oscuro,
ni un movimiento, ni un verso, ni una protesta,
sólo la ambigüedad de mi mismo.
Si tú no me sientes yo no existo.
Es la praxis de toda una vida, de ser y no ser,
lo visible y lo invisible, de querer ser
lo más diminuto, lo más simple y cristalino.
Yo me busco en los archivos universales
y no me encuentro; los archivos cibernéticos,
me marean, aparece todo el mundo menos yo.
Si tú no me amas, yo no puedo existir.
Abro tus ojos y puedo verme en las palabras de tu amor.
Siento el roce de tu índice sobre mi perfil
y el anverso y reverso de mi sombra se unifican,
nuevamente soy...
No hay nada nuevo en mi perfil,
sólo es mi sombra que se asoma,
será el anverso o el reverso de mis estilo:
pasar desapercibido como el agua del río.
Si tú no me nombras yo no existo.
Por algo procuro la diligencia de los oscuro,
ni un movimiento, ni un verso, ni una protesta,
sólo la ambigüedad de mi mismo.
Si tú no me sientes yo no existo.
Es la praxis de toda una vida, de ser y no ser,
lo visible y lo invisible, de querer ser
lo más diminuto, lo más simple y cristalino.
Yo me busco en los archivos universales
y no me encuentro; los archivos cibernéticos,
me marean, aparece todo el mundo menos yo.
Si tú no me amas, yo no puedo existir.
Abro tus ojos y puedo verme en las palabras de tu amor.
Siento el roce de tu índice sobre mi perfil
y el anverso y reverso de mi sombra se unifican,
nuevamente soy...