cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con tu mirada, en mis ojos, tus manos dentro
las mías; dulces palabras dijiste:
Toma ésta es, la llave de mi corazón, guárdala
junto al tuyo; es la prueba de mí verdadero amor.
En acto sublime, lleno de cariño, me la impusiste,
cadenita, símbolo nuestra unión.
Es tuya dijiste; has hecho feliz, mi vida,
otro hombre, no habrá, más que tú:
mi entrega es total.
El trabajo no es un obstáculo; sí un motivo,
ver a un amigo, en retorno inesperado
viaje.
Primeras de cambio, nuestro encuentro,
me dijo: Jamás había sentido mi vida;
así enamorada.
Una mujer la razón; tiene trastornado,
mí amor en todo; ésta la clave, mostrándome
una llave en su pecho, ésta es; su corazón, ahora mío.
El oyente casi emite un sollozo, es mí cariño amigo;
dijo el confidente; me urge verla, casarme con ella;
quiero ser su esposo.
Mira mi pecho, dijo el otro amigo, tengo una
copia, o pueda ser, original tuya; tenemos
problema, pero ninguno es rival.
Bueno dijeron, visto está que estamos encariñados misma
mujer, pero antes, nuestra amistad: Cuántas llaves podrán
haber; cuantos engañados más podríamos ser.
Moraleja: Sí la amistad es sincera, evitaremos problemas
del tamaño que sea.